Spotify creó el problema: la música hecha con IA es el reflejo perfecto del algoritmo.
- 15 may
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La invasión de canciones creadas con inteligencia artificial en Spotify no ocurrió por accidente. Según analiza Xataka, durante años la plataforma impulsó un modelo donde la música dejó de ser una experiencia artística para convertirse en contenido de fondo diseñado por algoritmos: playlists relajantes, canciones genéricas, artistas “fantasma” y temas creados para enganchar en menos de 30 segundos. Hoy, proyectos completamente sintéticos como Ruby Black logran millones de reproducciones porque encajan exactamente en lo que el sistema premia. El problema ya no es solo tecnológico, sino cultural: las plataformas entrenaron a los usuarios para consumir música rápida, homogénea y desechable, y ahora la inteligencia artificial simplemente está llevando esa fórmula al extremo. Mientras tanto, músicos reales ven cómo sus ingresos y visibilidad se diluyen frente a un océano de canciones fabricadas en serie.




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